Ser optimista:
Casi todas las cosas tienen un lado malo o negativo y uno bueno, positivo o prometedor.
Ser realista implica ver el porque sucedió lo malo o negativo y aprender de ello y ser optimista implica olvidarse de lo malo y apuntar o poner la mirada en lo positivo, bueno o prometedor del suceso.
Ser optimista es siempre mejor, pues apunta o se enfoca en el futuro y en sus posibilidades, no dejando de ser realista pues este aprendió (o así debería hacerlo) de las circunstancias del pasado.
Escrito por Leonel
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario